Discurso pronunciado el d�a de los tr�gicos hechos ocurridos en Estados Unidos, el 11 de septiembre del 2001.
"Ninguno de los actuales problemas del mundo se puede resolver por la fuerza."
Profesores, constructores, trabajadores, estudiantes, familiares e invitados:
Vamos a ver c�mo sale esto, porque los actos en los estadios y en los lugares as�, como las gradas de este coliseo, siempre son complicados, unos est�n detr�s, otros a un lado, otros a otro y cuando aparece uno que dice: "�No se oye!", entonces viene la tragedia (Aplausos y exclamaciones).
Ayer (Exclamaciones de: "�Aqu� no se oye!")... Bueno, pues me voy y les hablo por televisi�n (Exclamaciones de: "�No!"). Hagan un esfuercito; ustedes, que son los que parece que est�n all� m�s complicados, tengan un poco de paciencia y ayuden a que haya orden hoy (Exclamaciones de: "Se oye, se siente, Fidel est� presente").
Les iba a decir que ayer era un d�a tranquilo, nos prepar�bamos para dos eventos importantes: primero, la reinauguraci�n de la escuela y el curso de enorme importancia que comenzaba con esta masa de estudiantes, y, adem�s, muchos compatriotas estaban esperando las noticias sobre los resultados del famoso Grammy, donde una importante y numerosa delegaci�n de artistas cubanos estar�a presente.
La �nica preocupaci�n, cuando nos marchamos de madrugada, bastante tarde, era si llover�a o no en nuestra escuela, ya que los d�as previos se hab�an caracterizado por grandes aguaceros y casi siempre a esta hora, m�s o menos. Tomamos la precauci�n de organizar un lugar alternativo donde inaugurar, de todas formas, el curso y reinaugurar la escuela.
Se previ� todo y suerte que lo hicimos as�, porque en aquella zona, con lo que llovi� hoy, aquello estar�a inundado de agua y lleno de fango, a pesar de que se hab�a preparado un lugar especial para la actividad, donde participar�an, entre alumnos, familiares, invitados, trabajadores y vecinos, 12 000 personas.
Bien, apenas llev�bamos alg�n tiempo descansando, comienzan a llegar noticias de que graves hechos estaban ocurriendo en Estados Unidos y, aparte de eso, un d�a bien nublado y lluvioso aqu�; aquellas noticias ten�an y tienen gran importancia. Medida tomada de inmediato fue solicitar al ICRT que trasmitiera, de forma rigurosamente exacta, e incluso utilizando programas de las televisiones norteamericanas, las noticias de lo que estaba ocurriendo all�, y despu�s esperar.
El acto no pens�bamos suspenderlo, ni pod�a suspenderse, a pesar de la tensi�n internacional creada por los acontecimientos. Imagino que muchos los conozcan; pero, en esencia, consistieron en que, aproximadamente a las 9:00 de la ma�ana, un Boeing, de los grandes, se estrella directamente contra uno de los dos edificios de la famosa torre de Nueva York, uno de los m�s altos del mundo, que tiene dos alas. Como es natural, aquello se incendia con todo el combustible de uno de esos grandes aviones; empiezan a ocurrir escenas tremendas, y 18 minutos despu�s otro avi�n, tambi�n de una empresa a�rea norteamericana, ataca y se estrella directamente contra la otra ala de la torre.
Al mismo tiempo, unos minutos m�s tarde, otro avi�n se estrella contra el Pent�gono. Llegan noticias, en medio de cierta confusi�n, de una bomba frente al Departamento de Estado y otros hechos alarmantes, aunque he mencionado los m�s importantes.
Evidentemente, el pa�s hab�a sido v�ctima de un violento y sorpresivo ataque, inesperado, inusitado, algo verdaderamente ins�lito, que dio lugar a escenas impresionantes, en especial cuando ard�an las dos torres y, sobre todo, cuando ambas se desploman, con sus 100 pisos, sobre otras edificaciones pr�ximas, y se conoc�a que all� trabajaban decenas de miles de personas en diversas oficinas que representan numerosas empresas de variados pa�ses.
Era l�gico que aquello produjera una conmoci�n en Estados Unidos y en el mundo, las bolsas de valores comenzaron a derrumbarse, y por la importancia pol�tica, econ�mica, tecnol�gica y el poder de Estados Unidos, el mundo hoy estaba conmovido con aquellos acontecimientos que fue necesario seguir durante todo el d�a, a la vez que por nuestra parte se manten�a la atenci�n sobre las condiciones y las circunstancias en que se realizar�a este acto.
Por tanto, hab�a dos temas: la escuela y su important�simo curso, y la cat�strofe de tipo pol�tico y humano que se hab�a producido all�, especialmente en Nueva York.
Hablar� primero de la escuela.
Debo decir, en primer lugar, que los constructores hicieron un enorme esfuerzo y han reconstruido esa escuela, pr�cticamente en unos meses; un tipo de tarea de tal magnitud, nunca se hab�a hecho en un tiempo tan breve.
La directora explic� que aquella escuela hab�a ido decayendo mucho, sufri� todo el per�odo especial y lleg� a convertirse en albergue de cientos y cientos de familias. Un d�a la visit� y no era ni sombra de cuando la hab�amos inaugurado, el 5 de diciembre del a�o 1974, como escuela de formaci�n de maestros primarios para la capital; durante 14 a�os que funcion� como tal escuela, gradu� a decenas de miles de maestros. Despu�s desempe�� otros importantes papeles docentes, era una facultad de docencia superior; pero vino el per�odo especial y con �l todas las dificultades.
La situaci�n de la primaria en la capital no sufr�a entonces la escasez de maestros que estaba padeciendo en estos tiempos, una crisis verdaderamente seria, que se puede definir o se�alar con el hecho de que este a�o que acaba de concluir solo se grad�an 37 licenciados en ense�anza primaria.
La ciudad ten�a la peor situaci�n del pa�s, de modo que alrededor del 80% de los alumnos estudiaba en aulas con 30, 35, 40, 45 y, en ocasiones, hasta 50 alumnos; hab�a casi 400 aulas con m�s de 40. Aquello se reflejaba en la educaci�n, como es l�gico; estaba la capital por debajo, muy por debajo, de algunas provincias como Santiago de Cuba y otras, era una situaci�n realmente grave. No hab�a vocaciones, se hab�an acabado en nuestra capital las vocaciones de maestros primarios.
El estado f�sico de las escuelas era tambi�n cr�tico, tras 10 a�os de per�odo especial y gran escasez de recursos. Los padres aconsejaban a sus hijos que no se hicieran maestros primarios; los egresados de los numerosos preuniversitarios pedag�gicos, cuando conclu�an el curso y se les preguntaba qu� quer�an estudiar, cada uno escog�a la materia de su gusto: maestros primarios, menos de 5 de cada 100; y los dem�s, historia, matem�tica, literatura, geograf�a, en fin, alrededor de 12 � 14 diferentes carreras, mas no la de licenciados en ense�anza primaria.
Aquello no se conciliaba con las necesidades, casi todos los alumnos de la Facultad Docente de la capital estaban ayudando en las escuelas secundarias; pod�an sostenerse las escuelas secundarias por el apoyo de los centros docentes superiores, y por la idea surgida, hac�a apenas dos a�os, de la colaboraci�n de numerosos estudiantes universitarios para impartir una u otra materia.
Hab�amos ca�do bajo el mito de las vocaciones y era imposible concebir un programa de estudio donde a veces faltaba uno, dos o tres profesores, o un profesor ten�a que dar clases a cuatro grupos de 40 � de 50 alumnos digo cuatro, porque a veces eran cinco y seis, y conozco a una excelente directora de escuela que en determinados per�odos les daba clase de historia a los 13 grupos de su escuela.
Este es un tema importante, porque es la tarea que nos desaf�a cuando ganemos esta batalla, ya casi ganada, que estamos emprendiendo ahora con relaci�n a la primaria. La batalla de ahora era formar, con los conocimientos adecuados y de forma adecuada, y, adem�s, urgente, miles de maestros primarios para la capital de la rep�blica y reducir el n�mero de alumnos por aula a no m�s de 20. Este problema se aborda el primero de septiembre, hace apenas un a�o, y se plante� para resolverlo en el mes de septiembre del 2002. Parec�a algo imposible.
Se analiz� bien el problema, se visitaron 8 080 heroicos maestros primarios que a lo largo del per�odo especial, junto a los pocos nuevos maestros que se graduaban, sostuvieron la educaci�n primaria en nuestra capital.
Las edificaciones estaban, como dije, en una situaci�n terrible y, a medida que se profundizaba, se vio la necesidad de proceder, con un programa emergente, al arreglo de las 659 escuelas primarias y secundarias de la capital. Esta �ltima tarea supon�amos que tardar�a por lo menos tres a�os; pero a los pocos meses de iniciada se inaugur� la n�mero 100, y a�n entonces pensaban que har�an falta dos a�os m�s. Pronto se inaugurar� la n�mero 200, a la vez que m�s de 100 estar�n en el per�odo de restauraci�n completa de la escuela.
No debo invertir tiempo en hablar sobre estos detalles, ya que habr� otro momento cuando se inaugure la restauraci�n n�mero 200. Lo importante es que en septiembre del pr�ximo a�o las 659 escuelas estar�n completamente restauradas, como nunca lo estuvieron, ni antes del per�odo especial, ni en ning�n otro per�odo, porque ser�n todas juntas restablecidas, arregladas, con todos los problemas de agua solucionados, es decir, del agua corriente. Muchas de ellas ten�an grandes problemas, a algunas no les llegaba el agua, la situaci�n de los ba�os era tremenda; no funcionaba pr�cticamente ning�n equipo de refrigeraci�n. En fin, no quiero repetir, todo el peso del per�odo especial y de nuestras escaseces hab�a ca�do sobre esas escuelas y era necesario un esfuerzo excepcional.
Hoy me atrevo a asegurarles aqu� que el pr�ximo mes de septiembre estar�n las 659 escuelas. Es un trabajo serio, pero todo eso que se ha ido haciendo con gran discreci�n, iba unido a la creaci�n de capacidades para 20 000 j�venes estudiantes en esta y otras provincias: capacidades para disponer, por ejemplo, de todos los maestros primarios; capacidades para la formaci�n de 7 000 trabajadores sociales entre los cursos importantes; la preparaci�n de los profesores que van a dar clases de computaci�n a todos los alumnos primarios, ya que los que iban a impartir esas materias en la secundaria ven�an siendo preparados hasta el momento en que se tom� la decisi�n, bien meditada, de introducir la ense�anza de la computaci�n desde los 5 a�os de edad; es decir, desde el prescolar.
Otras escuelas important�simas que no menciono, un enorme y callado esfuerzo, con muy poca o ninguna publicidad, en virtud del nuevo m�todo, digamos, de pocas promesas y muchos hechos, inaugurar las instalaciones. A veces se inaugura una escuela en nombre de 15, como fue la Escuela de Instructores de Arte inaugurada en Santa Clara, cuando estaban funcionando ya todas en todo el pa�s, con 4 000 alumnos.
Fueron grandes esfuerzos que se hicieron en este per�odo de la batalla de ideas, en este per�odo de lucha iniciada hace m�s de 21 meses con el secuestro del ni�o Eli�n Gonz�lez. Son los datos fundamentales.
Grande es el m�rito de los obreros. Muchos de ellos vinieron de otras provincias, de oriente, Camag�ey, de todas partes. Han trabajado sin tregua; han hecho las cosas con la m�xima calidad posible, aunque todos sabemos que cuando se termina una obra que se va a usar de inmediato, porque no pod�amos perder tiempo, siempre hay que hacerle algunos arreglos: alguna tuber�a que no resisti�, alg�n techo que pueda tener una filtraci�n, con respecto a lo cual se ha establecido el principio de que apenas en cualquier escuela aparezca un detalle, una filtraci�n, un problemita, debe ser resuelto de inmediato. Se ha concebido y se ha organizado todo as�.
Puede ser que en la escuela y s� que est�n haciendo algunas cosas y tendr�n que hacer algunas reparaciones, como consecuencia de las grandes lluvias ca�das y porque ellos acaban de terminarla, y el curso no pod�a perder tiempo... Bueno, hemos perdido unos cuantos d�as, hemos perdido siete d�as; pero ya muchos alumnos est�n en la escuela, y los problemitas que puedan aparecer, nadie se desespere, que va a quedar un buen n�mero de trabajadores all� para coger todos los detalles que puedan presentarse, en esa escuela y en todas las dem�s; porque se inaugura esta hoy digo esta porque me imagino que estamos all� y se inaugura otra para la preparaci�n emergente de 1 000 enfermeras, ya que tenemos d�ficit tambi�n de enfermeras en nuestra capital, que hay que resolverlo y resolverlo bien.
Es una tarea dura la de las enfermeras, sobre todo cuando hay que hacer guardias en horas de la madrugada.
�Qu� significan estas escuelas? �Qu� significa este curso? Que sumados los dos cursos de la escuela de Melena, han sido ejemplos excepcionales de pedagog�a, porque en cada curso ingresaron 501 alumnos y no hubo una sola deserci�n, ni en el primero ni en el segundo. Y si en el primero dos no llegaron a reunir todos los conocimientos y experiencia necesaria para aprobar, en el segundo curso aprobaron todos; la escuela ha adquirido un gran prestigio, de modo tal que ahora todo el mundo quiere ir para aquella escuela, y esta vez tuvieron que poner unas literas m�s y admitir a varios alumnos adicionales, porque no hab�a forma humana de no aceptar a un grupo de ocho o nueve que, adicionalmente, quer�an estudiar all�.
Los m�todos que se usan con los j�venes son, a mi juicio, los m�s correctos: conversar con ellos, discutir con ellos, escucharlos, atender sus problemas, tratar de atender a sus necesidades y muchas veces a sus deseos, cuando es posible. Porque cada uno de estos cursos nuevos y variados, por su contenido, los hace acreedores a todos ellos, a la posibilidad de comenzar a trabajar bajo la gu�a, si se trata de un maestro, de una licenciada en ense�anza primaria con mucha experiencia, y si se trata de una enfermera, bajo la gu�a de una licenciada en enfermer�a.
Cada uno de estos j�venes tendr� un catedr�tico, inscripci�n autom�tica en la universidad, opci�n para escoger, seg�n se trate, entre ocho carreras diferentes, o nueve, o diez, o quince. Se les abren posibilidades reales; pero, a la vez, se les educa en la conciencia que debe tener un joven de cu�les son las necesidades del pa�s y c�mo, dentro de una variada lista de posibilidades, muchas de ellas son capaces de atraer al mismo joven, en dependencia del contacto y la familiarizaci�n que puedan tener con esa materia. Porque he visto un mont�n de j�venes que estaban pensando en otra cosa, de los que no pensaban escoger la carrera de maestros primarios y, sin embargo, ha crecido enormemente el n�mero de los que optan definitivamente por ella.
En los largos debates del d�a 6 se discuti� bastante el tema de si el compromiso de cinco a�os era suficiente, y hemos hecho modificaciones, pero no dejamos de cumplir la palabra. Si hay que hacer un cambio, lo hacemos con los nuevos que ingresan, porque, realmente, como de todas formas un n�mero de esos estudiantes escoger�n entre las opciones que tienen, resultar�a que cinco a�os son pocos; pero no les pediremos, y ni siquiera les aceptaremos a los alumnos de los dos primeros cursos de maestros que se comprometan ocho a�os, porque dijimos cinco y ser�n cinco.
Desde luego, el estudio tiene que ser intenso, porque, si escogen alguna otra carrera, que pueden escoger desde este mismo mes de septiembre y ya muchos se han matriculado, eso requiere un esfuerzo especial, puesto que si est�n estudiando, por ejemplo, sociolog�a, ellos deben continuar adquiriendo un n�mero de conocimientos de pedagog�a, por lo menos tres a�os; y tienen todas las ventajas de un catedr�tico particular y estar�n ense�ando, y cada d�a deben tener m�s experiencias y m�s conocimientos.
Ya la juventud trabaja con ustedes para un compromiso de tres a�os adicionales, es decir, durante ocho a�os, independientemente de la carrera por la que prefieran optar. Entonces estar�an ense�ando ocho a�os, estar�an graduados, incluso, ya, en la carrera escogida, continuar�an, si quieren, profundiz�ndola, buscando una maestr�a, lo que quieran, y ense�ando durante tres a�os m�s; es decir, ocho en vez de cinco, que es lo que consideramos indispensable para lo que queremos hacer.
S� que hay una excelente voluntad, pero cada compromiso que hacemos con un joven lo cumplimos, y cada perspectiva que le ofrecemos se la otorgamos; la seriedad y el cumplimiento de la palabra empe�ada es cuesti�n de honor. Y es un m�todo que debemos usar siempre, porque a veces pedimos una colaboraci�n por 20 d�as y despu�s decimos: hacen falta cinco m�s, cinco m�s.
Hace unas semanas m�s de 5 000 estudiantes, constituidos en Brigadas Universitarias de Trabajo Social, visitaron pr�cticamente a todos los n�cleos de la capital en una encuesta sobre temas sociales y de inter�s de la comunidad, que iban desde el hospital, la farmacia y la escuela, hasta la posibilidad de plantear cualquier otro tema. De eso ni se ha hablado; pero hicieron un trabajo excelente, extraordinario, y as� se han estado haciendo otros muchos trabajos, porque no disponemos todav�a de suficientes trabajadores sociales. No tenemos los miles y ser�a mejor decir las decenas de miles que necesitamos, y no voy a explicar eso ahora por qu�, todo a su tiempo, y cuando haya tiempo.
Hemos visto en la juventud una fuerza, un entusiasmo, una disciplina y un esp�ritu como no lo hab�amos visto nunca.
Para ustedes, los alumnos, los 3 500 hab�a dos datos, hab�a uno que hablaba de 3 500 y otro que habla de 3 599, son diferencias peque�as asimilables por la escuela, este ser�, de acuerdo con lo que tenemos programado hasta ahora, el �ltimo curso de formaci�n de maestros emergentes, como se les ha dado en llamar. Su calidad qued� reflejada el 6 de este mes, d�a del inicio oficial del curso escolar, porque numerosos maestros de formaci�n emergente, respondiendo a aquella inquietud de que no tuvieran suficiente capacidad para cumplir la tarea, o si pod�a haber duda acerca de su prop�sito de cumplir sus deberes como estudiantes y como maestros, hablaron con una elocuencia que creo que nunca hab�a visto en personas tan j�venes. Hay que atribuirlo a los cursos que recibieron, al mayor nivel cultural y pol�tico de nuestra poblaci�n, y a lo mucho que han aprendido en estos 21 meses de batallas de ideas.
Es impresionante y es casi imposible imaginarse lo que ser�n esos j�venes, a esa misma edad y en ese mismo grado, en el futuro, con las cosas que ya comienzan masivamente en todo el pa�s, ya que cada aula aqu� en la capital tendr� un televisor, y tres municipios completos de la capital, municipios humildes, de obreros, la mayor parte: Diez de Octubre, Arroyo Naranjo y San Miguel del Padr�n, ya tienen all� la computaci�n. Los dem�s van a tardar m�s, porque ahora en los tres mencionados estar�n 149 profesores de los Joven Club que han venido de distintas provincias; pero est�n prepar�ndose 1 250 j�venes que van a recibir alrededor de 800 horas de clases, casi tres veces las que se necesitan, pero lo que nos interesa es la disciplina y la conciencia que adquieren en la escuela y ellos no estar�n listos hasta marzo. El primero de marzo dispondremos de esos j�venes profesores, que tienen un enorme entusiasmo y pueden estudiar despu�s alguna de tres carreras diferentes de inform�tica. Es por eso que La Habana ser� la �ltima ciudad que tendr� el ciento por ciento de los alumnos de primaria estudiando computaci�n.
Alrededor de eso hay muchas ideas, muchos programas, muchos planes, asociados con un nivel de ense�anza y preparaci�n incomparablemente superior, apoyados por todos los medios t�cnicos m�s modernos, que situar�n a nuestro pa�s, en materia de educaci�n primaria, secundaria y media, por largo trecho, digamos por varias pistas, como el pa�s m�s avanzado del mundo en materia de educaci�n, y educaci�n es todo. Educaci�n es el futuro.
Despu�s, cuando se termine este curso, tenemos planes bien ambiciosos que se relacionan con el otro salto, que es el que hay que dar en la ense�anza secundaria, y tendremos en la escuela que reinauguramos hoy, con el total de su capacidad, 4 500 alumnos.
En este proceso hemos tenido el privilegio de entrar en contacto con un incre�ble n�mero de personas valios�simas, talentosas, cumplidoras, patri�ticas, que ayudan a cualquiera a explicar por qu� este pa�s resisti� m�s de 40 a�os el bloqueo y, sobre todo, c�mo este pa�s resisti� con tanto hero�smo, con tanto honor y tanto patriotismo los terribles 10 a�os del per�odo especial que hemos ido venciendo, pero que no est� a�n totalmente vencido.
Es maravilloso y alentador ver cu�nto es posible hacer y lo que podr� hacer nuestro pueblo en el futuro, lo que ya est� haciendo, y no solo en el campo de la educaci�n, sino tambi�n en el de la cultura, en el campo social, con el desarrollo de m�todos y profesionales para realizar el trabajo enorme que hay que hacer todav�a en ese campo.
Termino la parte cubana. He tratado de ser breve, pues me veo obligado a utilizar el tiempo que me resta para hablar sobre la situaci�n internacional creada en las �ltimas horas.
Hoy es un d�a de tragedia para Estados Unidos. Ustedes saben bien que aqu� jam�s se ha sembrado odio contra el pueblo norteamericano. Quiz�s, precisamente por su cultura y por su falta de complejos, al sentirse plenamente libre, con patria y sin amo, Cuba sea el pa�s donde se trate con m�s respeto a los ciudadanos norteamericanos. Nunca hemos predicado ning�n g�nero de odios nacionales, ni cosas parecidas al fanatismo, por eso somos tan fuertes, porque basamos nuestra conducta en principios y en ideas, y tratamos con gran respeto y ellos se percatan de eso a cada ciudadano norteamericano que visita a nuestro pa�s.
Adem�s, no olvidamos al pueblo norteamericano que puso fin a la guerra de Viet Nam con su enorme oposici�n a aquella guerra genocida; no olvidamos al pueblo norteamericano que, en un n�mero superior al 80%, apoy� el regreso de Eli�n a nuestra patria (Aplausos); no olvidamos cu�nto idealismo, perturbado muchas veces por el enga�o, porque como hemos dicho muchas veces para llevar a un norteamericano a que apoye una causa injusta, una guerra injusta, primero hay que enga�arlo, y el m�todo cl�sico utilizado en la pol�tica internacional de ese enorme pa�s es el m�todo de enga�ar primero, para contar despu�s con el apoyo de la poblaci�n. Cuando sucede a la inversa y su pueblo descubre que algo es injusto, por su tradici�n de idealismo, se opone a aquello que ha estado apoyando, muchas veces, causas muy injustas, convencido de que lo que apoyaba era justo.
Por eso nosotros que sabemos no el n�mero exacto, pero que hemos visto escenas impresionantes de sufrimientos y posibles v�ctimas hemos sentido dolor profundo y tristeza por el pueblo norteamericano, fieles a la l�nea que hemos seguido siempre.
No andamos adulando a gobiernos, ni pidiendo perdones, ni favores, ni se alberga en nuestros pechos ni siquiera un �tomo de temor. La historia de la Revoluci�n ha demostrado cu�n capaz es de desafiar, cu�n capaz es de luchar, cu�n capaz es de resistir lo que tenga que resistir, algo que nos ha convertido en un pueblo invencible. Esos son nuestros principios, una Revoluci�n que se basa en ideas, en la persuasi�n y no en la fuerza. Espero que no quede loco por el mundo capaz de decir que 1 200 000 ciudadanos desfilaron por ese malec�n el pasado 26 de julio obligados, por la fuerza.
Nuestra reacci�n ha sido la que dije, y quisimos que nuestro pueblo viera las escenas y contemplara la tragedia. Y no hemos vacilado en expresar p�blicamente nuestro sentimiento. Aqu� mismo est� una declaraci�n que se entreg� a la prensa internacional alrededor de las 3:00 de la tarde, elaborada tan pronto se conocieron los hechos; mientras tanto, nuestra televisi�n estaba enfrascada en la divulgaci�n de los acontecimientos. Ser�a comunicada a nuestro pueblo en el noticiero de la noche.
Me adelanto aqu� algunos minutos para hacerles conocer la Declaraci�n Oficial del Gobierno de Cuba, frente a los hechos ocurridos en Estados Unidos.
"El Gobierno de la Rep�blica de Cuba ha recibido con dolor y tristeza las noticias sobre los ataques violentos y sorpresivos realizados en la ma�ana de hoy contra instalaciones civiles y oficiales en las ciudades de Nueva York y Washington, que han provocado numerosas v�ctimas.
"Es conocida la posici�n de Cuba contra toda acci�n terrorista" nuestra historia lo demuestra, eso lo saben bien todos los que conocen la historia de nuestras luchas revolucionarias. "No es posible olvidar que nuestro pueblo ha sido v�ctima durante m�s de 40 a�os de tales acciones, promovidas desde el propio territorio de Estados Unidos.
"Tanto por razones hist�ricas como por principios �ticos, el Gobierno de nuestro pa�s rechaza y condena con toda energ�a los ataques cometidos contra las mencionadas instalaciones y expresa sus m�s sinceras condolencias al pueblo norteamericano por las dolorosas e injustificables p�rdidas de vidas humanas que han provocado dichos ataques.
"En esta hora amarga para el pueblo norteamericano, nuestro pueblo se solidariza con el pueblo de Estados Unidos y expresa su total disposici�n a cooperar, en la medida de sus modestas posibilidades, con las instituciones sanitarias y con cualquier otra instituci�n de car�cter m�dico o humanitario de ese pa�s, en la atenci�n, cuidado y rehabilitaci�n de las v�ctimas ocasionadas por los hechos ocurridos en la ma�ana de hoy" (Aplausos).
Esto no solo lo hemos hecho p�blico, sino que lo hemos trasmitido por v�a oficial, en horas de la tarde, especialmente cuando empezaron a aparecer sumas impresionantes de posibles v�ctimas y conocimos que los hospitales estaban llenos de heridos.
Aunque no se sepa si son 5 000, 10 000, 15 000, 20 000 las v�ctimas, se sabe que solo en los aviones que fueron estrellados contra las torres, o contra el Pent�gono, viajaban cientos de pasajeros, y ofrecimos lo que pod�amos si hiciera falta.
Ese es un pa�s que tiene un gran desarrollo cient�fico, m�dico, recursos; pero hay momentos en que pudiera hacer falta sangre de un grupo, plasma cualquier otro producto que nosotros podamos donar lo har�amos gustosamente, o apoyo m�dico, o de personal param�dico, porque sabemos que muchos hospitales tienen d�ficit de determinados t�cnicos y profesionales. En fin, lo que quer�amos era expresar nuestra actitud y nuestra disposici�n con relaci�n a estos tr�gicos acontecimientos.
Todo esto tiene algunos antecedentes, porque les mencion� que hab�amos soportado m�s de 40 a�os de terrorismo; es m�s, hemos publicado que en determinadas ocasiones le hemos trasmitido al gobierno de Estados Unidos importantes riesgos para la vida de ciudadanos norteamericanos. Aqu� tengo un ejemplo, es una p�gina y cuarto.
En los d�as posteriores a los ataques terroristas a nuestros hoteles por la mafia terrorista radicada en la Florida, que proyectaba y pagaba los ataques terroristas contra Cuba, al igual que decenas de planes de atentados contra m� las veces que he tenido necesidad de viajar al exterior, el grupo, encabezado por el monstruo de Posada Carriles, al que hab�amos capturado ya algunos c�mplices que eran mercenarios extranjeros, al ingresar al territorio nacional, con los medios correspondientes, ten�a proyectado utilizar el procedimiento sofisticado de las bombas que pon�an en los hoteles o en lugares concurridos por turistas extranjeros como La Bodeguita del Medio, y que pod�an explotar hasta 99 horas despu�s de colocadas para atacar naves a�reas. Pod�an viajar, poner la bomba en el avi�n, pasarse tres d�as de fiesta y regresar a su pa�s antes de que la misma estallara. Hubo el caso de aquel mercenario salvadore�o que proyect� colocar cinco en hoteles y lugares p�blicos de la capital para hacerlas estallar casi simult�neamente, una detr�s de otra. V�ase ad�nde se hab�a llegado.
M�s de una vez nos comunicamos por v�as confidenciales con el gobierno de Estados Unidos y aqu� hay uno de los mensajes directos al que presid�a el pa�s en ese momento mensajes por v�as confidenciales, no vamos a decir c�mo, a trav�s de personas de entera confianza, que ten�an amistad con nosotros y con �l, a las que explic�bamos con exactitud lo que quer�amos que comunicaran; ya una vez se us� una parte de ese material, pero voy a citar textualmente un ejemplo:
"Un asunto importante.
"N�mero uno: Se mantienen planes de actividad terrorista contra Cuba, pagados por la Fundaci�n Nacional Cubano Americana y usando mercenarios centroamericanos. Se han realizado ya dos nuevos intentos de hacer estallar bombas en nuestros centros tur�sticos, antes y despu�s de la visita del Papa.
"En el primer caso los responsables pudieron escapar, regresando por v�a a�rea a Centroam�rica, sin lograr sus prop�sitos, dejando abandonados los medios t�cnicos y los explosivos, que fueron ocupados.
"En el segundo intento fueron arrestados tres mercenarios, ocup�ndose los explosivos y dem�s medios; son de nacionalidad guatemalteca. Por cada una de las cuatro bombas que deb�an estallar, recibir�an 1 500 d�lares" fueron de los primeros capturados, no del que puso el mayor n�mero de bombas.
"Ambos casos fueron contratados y suministrados por agentes de la red creada por la Fundaci�n Nacional Cubano Americana; ahora est�n planeando y dando ya pasos para hacer estallar bombas en aviones de las l�neas a�reas cubanas o de otro pa�s que viajen a Cuba, trayendo y llevando turistas desde y hacia pa�ses latinoamericanos.
"El m�todo es similar: colocar el dispositivo de peque�o tama�o en lugar oculto del avi�n, explosivo potente, detonante controlado por reloj digital que puede ser programado hasta con 99 horas de anticipaci�n, abandonar la nave normalmente en el lugar de destino; la explosi�n se producir�a en tierra o en pleno vuelo posterior. Procedimientos verdaderamente diab�licos: mecanismos f�ciles de armar, componentes casi imposibles de descubrir, entrenamiento m�nimo para su empleo, impunidad casi total, sumamente peligrosos para las l�neas a�reas, instalaciones tur�sticas o de cualquier otro tipo; instrumentos utilizables para cr�menes y delitos muy graves.
"Si llegan a divulgarse y conocerse tales posibilidades" nosotros nos opon�amos a que se divulgara la tecnolog�a que usaban "pueden convertirse en una epidemia, como ocurri� en otros tiempos con los secuestros de aviones. Otros grupos extremistas de origen cubano, radicados en Estados Unidos, comienzan a moverse en esa direcci�n.
"Las agencias policiales y de inteligencia de Estados Unidos poseen informaciones fidedignas y suficientes de los principales responsables, si realmente lo desean pueden hacer abortar a tiempo esta nueva forma de terrorismo; imposible frenarla si Estados Unidos no cumple el elemental deber de combatirla. No se puede dejar la responsabilidad de hacerlo solo a Cuba, muy pronto podr�a ser v�ctima de tales actos cualquier pa�s del mundo."
Esto lo informamos, le prestaron atenci�n, a extremo tal que nos consultan sobre la conveniencia de enviar un texto del gobierno norteamericano a compa��as a�reas.
Mandaron el texto en que les comunicaban a las l�neas a�reas: "Hemos recibido informaci�n sin confirmar acerca de un complot para colocar artefactos explosivos a bordo de naves a�reas civiles que operan en Cuba y pa�ses latinoamericanos. Las personas involucradas en el control planean dejar un peque�o artefacto explosivo a bordo...", en fin, explican lo que les hab�amos trasmitido.
"No podemos descontar la posibilidad de que la amenaza pueda incluir operaciones de carga a�rea internacional desde los Estados Unidos.
"El gobierno de Estados Unidos contin�a buscando informaci�n adicional para esclarecer, verificar o refutar esta amenaza."
Nosotros les expusimos nuestra oposici�n a que publicaran ese aviso, porque uno de los objetivos que estaban persiguiendo los individuos era sembrar el p�nico, y les expusimos que hab�a otros procedimientos, como los que usamos nosotros: montamos las guardias pertinentes dondequiera que hab�a un riesgo de poner una de esas bombas, chequeamos y sab�amos qui�nes pod�an ponerlas y qui�nes andaban envueltos en los planes. Estuvimos vigilando, que es lo que hay que hacer, si no quiere sembrar p�nico, crear esc�ndalo u otorgarles a los autores el objetivo que buscaban de afectar la econom�a del pa�s y sembrar el terror.
De todas formas publicaron la informaci�n. Est� bien, ya nosotros hab�amos fortalecido mucho los mecanismos para capturar a los individuos y desde entonces no pudieron poner una bombita m�s, y la guardia se mantiene donde es necesario. Cuando fueron a hacer el atentado all� en Panam�, nosotros sab�amos m�s de lo que estaban planeando que lo que ellos mismos sab�an. Eso est� clar�simo.
Ah� est� la mafia de Miami haciendo esfuerzos por poner en libertad a los terroristas sorprendidos in fraganti y arrestados en Panam�. Tienen ya planes de c�mo hacerlo, por qu� pa�s evacuarlos y c�mo, haci�ndose all� los enfermos y movi�ndose; reciben visitas de Miami por la libre, y hasta, incluso, participaron en el env�o de una filtraci�n armada a Cuba hace unos meses, por Santa Clara.
Gracias a muchos amigos que tenemos por todas partes y a hombres como los que est�n ah� (Se refiere a los patriotas cubanos presos en Miami por buscar informaci�n sobre planes terroristas contra Cuba), el pa�s se ha defendido de ese terrorismo (Aplausos).
Lo se�alo porque hay una realidad, por ah� hay m�s papeles y notas y nosotros hemos enviado a veces mensajes verbales, y a veces hemos dejado constancia escrita, y uno de los argumentos que hemos utilizado es un argumento irrefutable: Estados Unidos es el pa�s que tiene el mayor n�mero de grupos extremistas organizados y 400 de ellos est�n armados.
Los secuestros a�reos, m�todo inventado contra Cuba, se convirtieron en una plaga universal, y fue Cuba la que al fin y al cabo resolvi� ese problema cuando, despu�s de advertirlo reiteradamente, devolvimos a Estados Unidos a dos secuestradores; es doloroso, eran ciudadanos cubanos, pero lo hab�amos advertido, vinieron y los enviamos, cumplimos la palabra p�blica; pero nunca, ni siquiera despu�s nos dieron noticias para sus familiares. Tienen su modo de actuar. Nadie sabe. S� que los condenaron a 40 a�os, y aquello fue lo que puso fin al secuestro de aviones.
Pero, oiga, all� tienen 800 grupos extremistas. A veces se han encerrado en un lugar por alguna raz�n, se han dado candela, se han muerto todos; grupos que por una raz�n, muchos de ellos por razones pol�ticas, a veces por razones religiosas, pero grupos violentos, proclives al empleo de la fuerza o a preparar venenos, productos para actuar contra las propias autoridades norteamericanas. No estoy hablando de la gente de la mafia, estoy hablando de cientos de grupos extremistas organizados y que act�an dentro de Estados Unidos. No hace mucho tiempo hicieron volar el edificio aquel de Oklahoma.
El pa�s m�s vulnerable al terrorismo es Estados Unidos, el que tiene m�s aviones, m�s dependencia de recursos t�cnicos, v�as el�ctricas, gasoductos, etc�tera, etc�tera. Y muchos componentes de esos grupos son fascistas, no les importa matar; mentalmente deben estar mucho m�s cerca de la locura que de una inteligencia equilibrada. Nosotros les hemos dicho a las autoridades norteamericanas: hay que evitar que tales m�todos se divulguen ese argumento lo usamos, son f�ciles de utilizar, es un peligro para ustedes.
En este mismo momento, cuando yo llegu� aqu�, no hab�a ning�n elemento de juicio para afirmar qui�n pudo poner esas bombas, porque pudo ser una acci�n ideada y ejecutada por alguno de estos grupos, que ya lo han hecho, como en Oklahoma, o pueden ser grupos del exterior; pero es evidente, por los detalles que han llegado, que esto fue organizado con bastante eficacia, digamos, bastante organizaci�n y sincronizaci�n, propio de gente que conocen, que tienen preparaci�n, que contaban con pilotos capaces de manejar los Boeing de gran tama�o, que coordinaron las horas exactas en que los que iban a actuar, secuestraron, sin duda, el avi�n de la ruta a�rea donde viajaban, y ten�an los pilotos que pod�an conducir esos aviones directos a una torre u otros objetivos, y unos minutos despu�s de una la otra, y casi al mismo tiempo, otro dirigido contra el Pent�gono.
Es decir, es gente con un nivel de preparaci�n t�cnica, organizaci�n, y no tienen que ser necesariamente grupos grandes; nadie sabe el da�o que pueden hacer grupos peque�os, de 20, 25 � 30 personas fanatizadas, o comprometidas con determinadas ideas, y el lugar donde m�s da�o pueden hacer es en Estados Unidos. Se ve el estudio de la hora en que pod�a haber m�s gente en las oficinas, alrededor de las 9:00, el da�o que pod�an hacer, las miles de v�ctimas que pod�a causar.
En realidad en este momento tendr�n que buscar pistas, alguna pista, porque este hecho tiene caracter�sticas especiales. Es por eso que el deber m�s importante que, a mi juicio, tienen los dirigentes de Estados Unidos es luchar contra el terrorismo, y en parte estas tragedias son consecuencia de haber aplicado los m�todos terroristas, en el caso de Cuba durante un mont�n de a�os, y en el de otros pa�ses; porque ha difundido la idea del terrorismo, y no hay ning�n poder del mundo hoy, por grande que sea, que pueda evitar hechos de esa naturaleza, porque los llevan a cabo personas fan�ticas, personas indiferentes totalmente a la muerte. De modo que la lucha contra tales m�todos es dif�cil.
De esto se puede sacar una idea: ninguno de los actuales problemas del mundo se puede resolver por la fuerza, no hay poder global, ni poder tecnol�gico, ni poder militar que pueda garantizar la inmunidad total contra tales hechos, porque pueden ser acciones de grupos reducidos, dif�ciles de descubrir, y lo m�s complicado, aplicados por gente suicida. De modo que el esfuerzo general de la comunidad internacional es poner fin a una serie de conflictos que andan por el mundo, cuando menos en ese terreno; poner fin al terrorismo mundial (Aplausos), crear una conciencia mundial contra el terrorismo. Y les hablo en nombre de un pa�s que ha vivido m�s de 40 a�os de Revoluci�n y ha adquirido mucha experiencia, est� unido y tiene un nivel de cultura grande; no es un pueblo de fan�ticos, ni ha sembrado fanatismo, sino ideas, convicciones, principios.
Estar�amos en mejores condiciones de defendernos, y lo hemos demostrado, �cu�ntas vidas no se han salvado, frente a tanto dinero y tantos recursos para sembrar el terrorismo en nuestra patria! Hemos vivido 40 a�os de experiencia, estamos diez veces m�s preparados para prevenir tales actos que incluso Estados Unidos.
Es muy importante saber cu�l va a ser la reacci�n del gobierno de Estados Unidos. Posiblemente vengan d�as peligrosos para el mundo, no estoy hablando de Cuba. Cuba es el pa�s que m�s tranquilo est� en el mundo, por diversas causas: por nuestra pol�tica, por nuestras formas de lucha, por nuestra doctrina, nuestra �tica, y, adem�s, compa�eras y compa�eros, por la ausencia total de temor.
Nada nos inquieta, nada nos intimida. Ser�a muy dif�cil fabricar una calumnia contra Cuba, no lo creer�a ni el que la inventara y patentizara, es muy dif�cil; y Cuba no es hoy cualquier cosa en el mundo (Aplausos), tiene una posici�n moral muy grande y una posici�n pol�tica muy s�lida. Ni me pasa por la mente la idea, aunque haya salido uno de los mentecatos de la mafia a ver c�mo intrigaba, y creo que mencion� hasta a Venezuela y a Cuba, uno de los tantos de la mafia, charlatanes despreciables. Nadie le va a hacer el menor caso; pero habr� situaci�n de tensiones, riesgos, en dependencia de c�mo act�e el gobierno de Estados Unidos.
Los d�as pr�ximos van a ser tensos dentro de Estados Unidos y fuera de Estados Unidos, empezar�n a emitir opiniones no se sabe cu�nta gente.
Siempre que ocurre una tragedia de estas, por dif�ciles que puedan ser a veces de evitar, no veo otro camino, y si en alguna ocasi�n es permitido hacerle una sugerencia al adversario adversario que ha sido duro con nosotros durante muchos a�os, pero sabe que somos duros, sabe que resistimos, sabe que no somos bobos, y puede haber hasta un poquitico de respeto hacia nuestro pa�s, hay muchos problemas en muchas partes, pero si fuese correcto en alguna circunstancia sugerir algo al adversario, en aras del bienestar del pueblo norteamericano y bas�ndome en los argumentos que expuse, les sugerir�amos a los que dirigen el poderoso imperio que sean serenos, que act�en con ecuanimidad, que no se dejen arrastrar por raptos de ira o de odio, ni se lancen a cazar gente lanzando bombas por todas partes.
Reitero que ninguno de los problemas del mundo, ni el del terrorismo, se pueden resolver por la fuerza, y cada acci�n de fuerza, cada acci�n disparatada del uso de la fuerza, en cualquier parte, agravar�a seriamente los problemas del mundo.
El camino no es la fuerza ni la guerra. Lo digo aqu� con toda la autoridad de haber hablado siempre con honradez, poseer convicciones s�lidas y la experiencia de haber vivido los a�os de lucha que ha vivido Cuba. Solo la raz�n, la pol�tica inteligente de buscar la fuerza del consenso y la opini�n p�blica internacional puede arrancar de ra�z el problema. Creo que este hecho tan ins�lito debiera servir para crear la lucha internacional contra el terrorismo; pero la lucha internacional contra el terrorismo no se resuelve eliminando a un terrorista por aqu� y otro por all�; matando aqu� y all�, usando m�todos similares y sacrificando vidas inocentes. Se resuelve poniendo fin, entre otras cosas, al terrorismo de Estado y otras formas repulsivas de matar (Aplausos), poniendo fin a los genocidios, siguiendo lealmente una pol�tica de paz y de respeto a normas morales y legales que son ineludibles. El mundo no tiene salvaci�n si no sigue una l�nea de paz y de cooperaci�n internacional.
Nadie se vaya a imaginar que estamos buscando comprar una tonelada de cualquier cosa en el mercado de Estados Unidos. Nosotros hemos demostrado que podemos sobrevivir, vivir y progresar, y todo lo que aqu� se muestra hoy es una expresi�n de un progreso sin paralelo en la historia (Aplausos). No se progresa solo produciendo autom�viles, se progresa desarrollando inteligencias, impartiendo conocimientos, creando cultura, atendiendo a los seres humanos como deben ser atendidos, que es el secreto de la enorme fuerza de nuestra Revoluci�n.
No tiene salvaci�n el mundo por otras v�as, y me estoy refiriendo en este caso a las situaciones de violencia. B�squese la paz en todas partes para proteger a todos los pueblos contra esa plaga del terrorismo, que es una de las plagas (Aplausos), porque hoy hay otra terrible plaga que se llama, por ejemplo, SIDA; hay otra terrible plaga que mata a decenas de millones de ni�os, adolescentes y personas en el mundo por hambre, por enfermedades y por falta de asistencia y medicamentos.
Hay en el terreno pol�tico ideas absolutistas, pensamiento �nico que se le trata de imponer al mundo, y promueven rebeld�as e irritaciones por todas partes.
No se salva este mundo y ya esto no tiene que ver con el terrorismo si contin�a desarroll�ndose o aplic�ndose este orden econ�mico y social injusto que conduce al mundo a la cat�strofe, a un camino del cual no podr�an escapar los 6 200 millones ni los futuros hijos de los habitantes que hoy tiene este planeta, que est� siendo cada vez m�s destruido y conducido a la pobreza, al desempleo, al hambre y a la desesperaci�n. Lo demuestran las masas en distintos lugares ya hist�ricos, como Seattle, Quebec, Washington, G�nova.
Ya los m�s poderosos l�deres de la econom�a y de la pol�tica mundial no pueden casi reunirse; la gente tiene cada vez menos miedo, est� sublevada, lo que puede apreciarse en todas partes. Yo acabo de estar en Durban y vi all� a miles de personas pertenecientes a las Organizaciones No Gubernamentales; se ve crecer como espuma el descontento en el mundo.
Ya que he estado hablando de una de las plagas, es justo que mencione otras, y los l�deres de las naciones, los que m�s influencia tienen, est�n obligados a buscar soluciones a una situaci�n que en este momento se agrava cada vez m�s. Hay una seria crisis econ�mica que est� afectando ya a todo el planeta; est� afectando a Estados Unidos seriamente, a Europa, a Jap�n, a los pa�ses industrializados del sudeste asi�tico, pr�cticamente con la �nica excepci�n de China, que ha mantenido dentro de sus reformas econ�micas formas de distribuci�n que impiden el hambre en el pa�s con m�s habitantes de la Tierra y solo el 5% de la superficie agr�cola del mundo, demostrando que el mundo todav�a tiene salvaci�n.
Es profunda la crisis. Son noticias que leemos todos los d�as qu� est� pasando en las bolsas de acciones, qu� est� pasando con las fluctuaciones del valor de las monedas, el incremento del desempleo, la reducci�n del crecimiento, de lo cual no escapa pr�cticamente nadie, con la excepci�n mencionada, y puede haber alguna otra, por circunstancias muy especiales.
Es profunda, puede llegar a ser peor que la de 1929, porque m�s que en el 29 se abus� de la especulaci�n, se crearon riquezas casi infinitas pero artificiales, se inflaron las acciones de las bolsas, de modo que hubo quien invirti� 1 000 d�lares en una o varias acciones y en ocho o nueve a�os esas mismas acciones val�an 800 000, es dinero imaginario; y las industrias cuyas acciones alcanzaron m�s r�pido crecimiento han perdido ya la mitad de su valor.
Nosotros observamos c�mo est�n los te�ricos y los analistas inventando cosas, remedios viejos y nuevos para parar la crisis y no tienen efecto, se llevan nuevas y nuevas sorpresas. Nadie puede predecir, pero les aseguro que la situaci�n es bien compleja para la econom�a mundial, para el neoliberalismo, para la globalizaci�n neoliberal.
El poder de las grandes transnacionales es cada vez mayor, son m�s independientes, hacen lo que quieran y el poder de los gobiernos es, incluso, cada vez m�s d�bil para lidiar con ellas y hacerles resistencia.
No se imaginan ustedes c�mo ha cambiado el cuadro en solo cuatro meses, desde el �ltimo trimestre del a�o pasado hasta este mes. Y durante este a�o hubo per�odos de viento en popa para Europa; se acab� el viento, no sopla el viento ya para Europa, hay calma y m�s bien retrocesos por alguna corriente marina.
Las cosas que ocurren en un pa�s que fue tan capaz de desarrollarse, que todo lo que hizo durante d�cadas fue calificado de milagro, que es Jap�n, y tiene cada d�a problemas mayores.
Nadie puede predecir con total precisi�n lo que ocurrir� y c�mo ocurrir�, porque aunque los hechos se producen en forma casi matem�tica, la econom�a no es una ciencia exacta, las tendencias, sin embargo, son claras e irrebatibles. Los precios de los productos b�sicos est�n por el suelo y las situaciones que se van creando son cada vez m�s complejas. Ellos lo saben, y lo saben los europeos y sus estrategas econ�micos.
En las �ltimas semanas Estados Unidos ha bajado seis veces la tasa de inter�s; este es uno de los mecanismos que usan para ver si hay m�s dinero y la gente compra m�s, para que las industrias puedan producir m�s, aunque sea malgastando los recursos.
Es una econom�a que necesita que la gente bote y bote cada vez m�s dinero para sobrevivir; no es una econom�a para el hombre, sino una econom�a para s� misma y para los due�os de empresas gigantescas, no para los pueblos.
Para nosotros, que tenemos que estar lidiando con todos estos problemas, todos los d�as, si subi� el petr�leo, si baj�; si el az�car baj� m�s; si necesitamos una informaci�n diaria y detallada de lo que ocurre en el mundo, vemos y comprobamos todos los d�as la situaci�n.
Pronto habr� una reuni�n aqu�, en el mes de noviembre, de numerosas Organizaciones No Gubernamentales y representantes sindicales para discutir sobre el ALCA. En diciembre tendremos el llamado Foro de Sao Paulo, donde se re�nen cientos de l�deres pol�ticos de Am�rica Latina, representantes de organizaciones cada vez m�s radicalizadas. En enero se reunir� en R�o Grande del Sur un foro internacional contra la globalizaci�n neoliberal, en que participar�n decenas de miles de personas. En febrero, como todos los a�os, y despu�s de esta reuni�n de R�o Grande del Sur, tendremos nuestra reuni�n anual de economistas procedentes de distintas partes.
Tenemos contactos con personas con grandes conocimientos, que son reflejo del disgusto, el descontento y de la desesperanza de que hablaba.
Es mucho lo que tenemos que trabajar, y trabajaremos en la privilegiada situaci�n que tenemos hoy, en que nuestra poblaci�n va a recibir un mill�n de televisores a color en 24 meses, que ya se han empezado a distribuir, con preferencia entre aquellos que no tienen; en que el programa de Universidad para Todos se perfecciona; en que los estudios como dije de computaci�n se generalizan. Ustedes ver�n que el pr�ximo a�o un ni�o que est� en primer grado ya sabe algo de computaci�n, y nadie maneja mejor que un ni�o de 5 a�os el ratoncito ese, pinta, saca cuentas, participa de juegos educativos y desarrolla sus conocimientos.
Cada aula les habl� de La Habana tendr�, en todo el pa�s, un televisor, y alrededor de 1 000 asentamientos humanos que no tienen acceso a la electricidad tendr�n una sala con un televisor de 29 pulgadas y un panel solar para 10 horas diarias en las que pueda beneficiarse de programas de Universidad para todos, informaciones deportivas, noticias, mesas redondas, tribunas abiertas, con un costo que resulta insignificante, sobre todo, si usted lo compara con los enormes recursos que hoy el pa�s tiene que invertir en el consumo de energ�a, en la adquisici�n de la energ�a, raz�n por la cual estamos trabajando con celeridad en nuestras propias �reas petroleras, buscando m�s petr�leo y buscando m�s gas.
�M�s de mil asentamientos!, y no quedar� un solo ciudadano sin acceso a la televisi�n, con la energ�a del sol; ni quedar� una sola de las 1 944 escuelas que no tienen electricidad sin otro panel solar, en este caso, para la computadora. Y que vengan a hablarnos de justicia, a un pa�s que, a pesar del bloqueo y los cr�menes que se han cometido contra �l, es capaz de tener en cualquier escuela, con 20 alumnos, � 5 alumnos, � 1 alumno porque hay 21 escuelas de un alumno, un maestro, dos paneles solares y clases por televisi�n y por computaci�n, que sirve para much�simas cosas, entre otras, para aprender y retener conocimientos con m�xima eficiencia.
Hay un tema en que estamos, por ejemplo, muy mal: la ortograf�a, eso lo saben todos ellos, los estudiantes de nivel medio, cuando les hacen un examen lo saben, y ya nuestros investigadores pedag�gicos han desarrollado programas para resolver el problema de la ortograf�a, con un disco compacto que tiene todos los detalles de c�mo se erradican las faltas de ortograf�a y c�mo se aprende a escribir sin tales faltas.
�De qu� justicia se puede hablar en el mundo, de qu� libertad, de qu� democracia donde jam�s le hacen una pregunta a un ciudadano, donde un pa�s puede ser vendido sin consultar ni siquiera al Congreso, o un ministro lo puede hipotecar por 100 a�os sin que un solo ciudadano sea consultado?
�C�mo puede haber democracia si no hay cultura, si no hay educaci�n? Y no vayan ustedes a creer que los pa�ses ricos tienen una elevada educaci�n; los pa�ses ricos tienen mucho dinero, un poco m�s de conocimientos que los pa�ses del Tercer Mundo, que pueden tener un 20%, 25% o 30% de analfabetismo real frente a los otros donde muchos tienen cifras similares de analfabetismo funcional, como lo ser�a un ciudadano aqu� dentro de 10 a�os, aunque fuese un graduado universitario, si no contase con la cultura general integral de que estamos hablando y por la cual estamos trabajando, y cuyos resultados son visibles, impresionantes. Nosotros los medimos por cent�metros como con una regla, porque todos los d�as recibimos miles de opiniones espont�neas de cada tema, y comparamos lo que dice un ciudadano al cabo de 21 meses de iniciada, como expliqu�, con el secuestro del ni�o Eli�n, la gran batalla de ideas. �A qui�n van a enga�ar, en qu� parte del mundo, donde puedan conocer los programas sociales que estamos desarrollando con m�s vigor que nunca y que significar�n un enorme salto en la Revoluci�n?
Quiso el destino, quisieron nuestros vecinos del Norte con su bloqueo y sus cr�menes contra Cuba, que este pueblo se haya convertido en esto, a lo cual no aspiraba, me refiero a su papel como ejemplo. S�, como ejemplo. Env�en fil�sofos, los que quieran, para ver si pueden discutir y pueden sostener que todas esas caricaturas creadas para explotar al hombre, para humillarlo, para convertirlo en enemigo de cada uno de los dem�s, son sociedades m�s justas, m�s libres, m�s democr�ticas que la sociedad que con tanto sacrificio y despu�s de 132 a�os de lucha nuestro pueblo, desde el inicio de sus luchas contra la sociedad colonial y esclavista, ha creado. No pueden competir en nada, est�n incapacitados para hacer el 20% de las cosas que nosotros podemos hacer y ya estamos haciendo; no lo dude nadie.
Los exhorto a observar, a reflexionar. Exhorto fundamentalmente a los j�venes a estudiar el m�ximo, a ser ejemplo, a los que ingresan en las nuevas escuelas creadas en esta etapa, que son escuelas de caracter�sticas especiales y que constituir�n el baluarte fundamental para hacer lo que podemos hacer.
Seguiremos de cerca la marcha de los estudios de los 3 500 que ingresan hoy.
All� hasta los vecinos est�n bastante felices, porque ya el policl�nico, que era de la escuela y que ahora atiende a 26 000 ciudadanos, muchos de los cuales no viv�an por all� cuando se cre� la escuela, y que estaba en condiciones calamitosas, queda como nuevo y dedicado fundamentalmente a los vecinos, porque la escuela, sus maestros y sus trabajadores, tendr�n lo que hemos dado en llamar una enfermer�a de alt�sima calidad, donde hay hasta rayos X y todas las cosas que puedan necesitar (Aplausos). Le hemos puesto ese nombre, no s� si tendr�n que ir alguna vez al policl�nico; y m�dicos seleccionados, para ayudar a los j�venes, que tienen a veces muchos problemas y nadie lo sabe.
El cuerpo de profesores es excelente, una directora y una vicedirectora probadas por la vida (Aplausos), de gran prestigio, de gran experiencia.
Yo quisiera que Mar�a Teresa, que fue directora de la escuela, famosa ya, de Melena y ahora tiene la responsabilidad en lo relacionado con la educaci�n de los 3 500 que ingresan, un d�a se sentara a escribir el m�todo mediante el cual ella logr� que no desertara un solo alumno de dos primeros grupos de 501 alumnos, y a esas edades.
Si algo faltara por decir, es la exhortaci�n a los padres para que cooperen cada vez m�s con estas escuelas donde est�n sus hijos, a los que espera un brillante porvenir, con un trabajo decoroso y conocimientos que no poseer�n los dem�s profesionales en otras partes.
Uno de los secretos del �xito ha sido la cooperaci�n de los padres, y no se ha hecho absolutamente nada en ning�n sentido sin la cooperaci�n de los padres, y sabemos la influencia decisiva que esto tiene.
A ustedes, lo m�s objetivo que podr�a dec�rseles es que nosotros, que conocimos otras �pocas, podemos sentir envidia por ustedes. Dar�a diez vidas por ser uno de los que est�n ah� sentados (Aplausos).
�Patria o Muerte!
�Venceremos!
(Ovaci�n.)